Susi & Théo
Siéntate, te contamos
Imagina un café del norte, una tarde de invierno. Es de noche desde las cuatro. Dentro, nadie mira el móvil: se teje, se tornea un bol, se ensartan perlas. Pides un té, te sientas en una mesa grande y sales tres horas más tarde con algo que has hecho tú.
Ahí vivimos los dos. Théo primero, entre amigos para quienes fabricar con las manos era tan corriente como cocinar. Después nosotros juntos, en una ciudad donde esos cafés-taller están por todas partes y a nadie le parecen originales.
A nosotros sí. Los dos trabajamos con nuevas tecnologías: durante años construimos cosas que no se pueden tener en la mano. Aquellas tardes hacían justo lo contrario.
Luego llegó nuestro hijo, e hizo lo que hacen los niños: reclamó el presente. Sin pantallas, sin pestañas abiertas. Una mesa, dos manos y el tiempo que haga falta.
Así que trajimos el principio a Niza. No la decoración escandinava, no la nostalgia: solo el gesto. Llegamos a tu casa con el muro — 63 colores de perlas, una bandeja de piedras finas, hilo y cierres de plata. Prestamos las herramientas y enseñamos la mano. Durante dos horas no pasa nada más.
Te vas con una pieza que nadie más ha hecho. Por eso no cedemos en los materiales: plata 925, montaje a mano, garantía de por vida. El recuerdo debe durar más que la velada.
Un lugar para compartir donde no se compra la creación de otra persona, sino que una se convierte en artesana de su estilo.
Susi y Théo, fundadores
Lo que nos importa
El gesto antes que el objeto
No vendemos una joya acabada. Prestamos un oficio y nos quedamos a vuestro lado hasta el cierre.
Material que dura
Plata de ley 925 con punzón, piedras auténticas, montaje a mano. Nada que se ennegrezca al cabo de un verano.
El tiempo que haga falta
Dos horas sin pantallas, en una mesa, con la gente a la que se quiere. Ese es el producto de verdad.